Recientemente hemos sabido que casi dos millones de vehículos circulan por nuestras carreteras con la ITV caducada. Un dato realmente preocupante que pone en cuestión la seguridad de todos los usuarios de la vía. Y es que la inspección técnica no es algo menos importante: es la forma en la que se controla que todos los vehículos circulan de forma segura, sin poner en riesgo a sus propios ocupantes y a los demás.

Algunos conductores creen que retrasando su paso por la ITV están ahorrando unos euros. ¿Pero sabes realmente el precio que puedes pagar si te cogen si circulas con un coche que no ha pasado la Inspección Técnica de Vehículos? Te lo contamos.

Multas

No llevar inspección técnica al día se considera una infracción, y, como tal, conlleva multas que van desde 200 euros por conducir un vehículo con la ITV caducada o desfavorable (es decir, con defectos graves que deben ser reparados obligatoriamente) hasta 500 euros por circular con un coche cuya inspección ha resultado negativa (es decir, un vehículo con defectos muy graves que no cumple las condiciones técnicas mínimas de cara a la seguridad vial). 

En este último caso, cuando los defectos son muy graves, el vehículo deberá ser transportado en grúa desde el centro de inspección hasta el taller de reparación y regresar a la estación de ITV una vez reparado para comprobar que todo está en orden. Hay que destacar que actualmente ITV y DGT comparten un flujo de información, el sistema ITICI (Intercambio Telemático de la Inspección Técnica de Vehículos), de forma que la DGT puede saber en todo momento si nuestro coche no se ha sometido a la inspección o el resultado de la misma.

Baja del coche

Además de la sanción económica, nos exponemos a que la Jefatura Provincial de Tráfico tramite la baja del vehículo si no acreditamos que hemos pasado la ITV (cuando estábamos circulando con ella caducada) o hemos solucionado los defectos mecánicos que se hubiesen detectado en un plazo establecido de tiempo (cuando nos hubiesen encontrado defectos que deban repararse).

Problemas con la aseguradora

En caso de sufrir un accidente cuando la ITV de nuestro vehículo está caducada, nos arriesgamos a que la compañía aseguradora no se haga cargo de los daños propios. Además, si se demuestra que el siniestro es consecuencia de un fallo evitable gracias a la ITV, podrían reclamarnos el importe de los daños a terceros que haya pagado nuestro seguro.

Coches en el garaje

¿Tienes un coche olvidado en el garaje, con la ITV caducada? Pues cuidado porque cuando quieras circular con este vehículo, en teoría, no puedes sacarlo a la calle ni para pasar la inspección. Lo aconsejable es llevarlo hasta la estación de ITV en grúa para evitar el riesgo de multa y problemas con el seguro en caso de accidente.

Consejos

Si se te ha caducado la ITV pero ya tienes concertada cita previa para someter tu coche a la inspección, lleva el comprobante contigo: te será útil en caso de que te paren.

Y, por último, el mayor consejo es no ver a la ITV como un enemigo o una obligación, sino como una ayuda para que todos circulemos de forma más segura y en vehículos más confiables. Circular con la ITV caducada puede ocasionar trastornos y gastos, pero nada puede compararse a las consecuencias de tener un accidente por un fallo mecánico que podría haberse evitado. 

Desde Talleres Ramírez te pedimos la máxima responsabilidad y te ofrecemos la ayuda de nuestro servicio pre ITV para ayudarte a detectar posibles anomalías en tu vehículo. 

Publicado: 26 de Junio de 2014